Deja pasar la tentación,
dile a esa chica que no llame más.
Y, si protesta el corazón,
en la farmacia puedes preguntar:
¿tiene pastillas para no soñar?
(...) admiro tu determinación, pero siempre, de humano a humano. De hecho, aprovecho para confesarte de que me sirves de inspiración en muchos momentos de mi vida. No estaba seguro de haberte dicho antes esto y qué mejor momento para ello que por Navidades, cuando parece que hasta los más déspotas y tiranos tienen escrúpulos.