31 diciembre, 2011

Ni remota idea de cómo hacerlo.

Este año escribí un libro. Dicen que escribí un libro, aunque yo sigo sin saber qué entiende la gente que es escribir un libro. Incluso yo misma tuve que ir y decir "he escrito un libro"; además, aquí y allá, y con la seguridad aparentada que ni yo misma tenía. Ahora sé que la gente dice que he escrito un libro, y de todo esto aprendí que sé cumplir las promesas que me hago, que sé pelear, que sé cómo hacerlo... y que la gente no tiene ni la más remota idea de lo que es un libro.

Este año estudié. Estudié Magisterio. En general, casi todos dicen que soy una buena estudiante. Los más entendidos creen que debo de saber mucho de Didáctica, y que somos nosotros, los buenos estudiantes, los que recuperaremos una Escuela que se muere. Dicen y dicen... y, mientras dicen, los buenos estudiantes aparentamos serlo, desencantados con lo que hay, sintiéndonos incultos y maltratados. Ahora sé que todos creen que soy una buena estudiante... y que yo no tengo ni la más remota idea de cómo serlo.

Este año lloré. Lloré porque no podía hacer nada, porque me sentía impotente. Lloré porque no creía en Dios, y tampoco quería hacerlo. Lloré porque tenía que llorar, porque el ser humano llora. Ahora sé que llorar no sirve para nada... y que no tengo ni la más remota idea de cómo no hacerlo.

Este año no me enamoré. Comencé con el propósito de no hacerlo. Ahora sé que lo conseguí... y que no tengo ni la más remota idea de cómo mantenerlo.

Dicen que acabó un año. Ahora sé que no es cierto. Y es que, en ocasiones, las causas no encuentran sus efectos más que a largo plazo -al menos, las importantes-. Y también sé que no tengo ni la más remota idea de cómo creerlo.

¡Feliz Año!

2 comentarios:

  1. ¡Parece que ha sido un año de incertidumbre! A ver si el que entra concreta alguna certeza aunque sea xD

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  2. Siempre seré una incertidumbre. Seguro. :-)

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